Historia y entorno

La Casa de Gaitán está situada en el número 4 de la Plaza de los Carmelitas Descalzos, frente al convento de los monjes que da nombre a la plaza, si bien este inmueble está datado con anterioridad al inició la construcción del Convento de los Carmelitas en el año 1678, cuando la plaza en la que se encuentra era conocida como “Plazuela de Gaitán”. En aquel momento era la residencia habitual del Conde de Valdivielso.

Tras su reciente y completa restauración, se han puesto en valor elementos tradicionales de valor gran valor histórico que atesoraba la casa y que han estado ocultos o han pasado inadvertidos durante siglos, tales como su bello patio del siglo XVI, con una cueva y un aljibe árabe, así como columnas, vigas y balaustradas originales.

Al tiempo se ha dotado a la casa de todas las comodidades actuales época, como ascensor comunitario, terraza, zona wi-fi, calefacción individual y aire acondicionado en todos los apartamentos.

Situada entre los Cobertizos y la Mezquita del Cristo de la Luz, y muy cerca de la Plaza de Zocodover, presenta una inmejorable ubicación en pleno centro del casco histórico, en la zona más bella del mismo, denominada zona conventual debido a la gran concentración de antiguos conventos ubicados en la misma, lo que ha permitido una conservación inmejorable de este entorno que ha sido elegido para ambientar el rodaje de numerosas películas históricas.

Cuna de las más bellas leyendas, podrán realizar bellos paseos y acceder fácilmente a todo tipo de establecimientos y museos situados en sus inmediaciones. Por ejemplo todos los situados en la famosa Calle de Alfileritos o en la Plaza de San Vicente, donde se encuentra el Circulo de Arte (una iglesia desacralizada que ofrece conciertos, copas y desayunos), además de los numerosos restaurantes, monumentos, comercios, bares de copas, otros locales de espectáculos, teterías, etc.).

Existe posibilidad de acceder en coche a la misma Plaza de los Carmelitas Descalzos, donde está situada la casa, accediendo desde la Puerta de Bisagra y subiendo por la Cuesta del Cristo de la Luz. Pero dadas las limitaciones de plazas de aparcamiento en el casco histórico, y debido a la estrechez de algunas de sus calles, es aconsejable hacer uso del parking del Miradero, situado en sus cercanías. Si les ponemos nuestro sello en el ticket del parking les harían un descuento sobre la tarifa normal (unos 4 € en la tarifa de un día), pagando en la caja atendida por personal junto a la salida de vehículos (no en las cajas automáticas, ya que no reconocen el sello y no aplicarían el descuento).

Todos estos elementos configuran un entorno muy entrañable y acogedor, que entronca con la más pura tradición Toledana, pero a la par, se ha dotado a la casa de todas las comodidades propias de nuestro tiempo.